Lo que suele traer una foto antigua
Una copia en papel de hace décadas llega con varios problemas a la vez: arañazos, polvo, manchas, dobleces, colores virados al amarillo o al magenta y poca nitidez. Si se ha fotografiado con el móvil, se suman los reflejos, la perspectiva torcida y la compresión del JPG.
Y casi siempre hay que ampliarla. Escaneada a 300 ppp, una copia de 9 × 13 cm da unos 1.063 × 1.535 píxeles; impresa a 50 × 70 cm sale a unos 55 ppp, poco para un cuadro que se mira de cerca.
Si tu cliente conserva el original, pídele que lo escanee a 600 ppp o más en lugar de fotografiarlo: cuanto mejor sea la entrada, más fiel será la restauración.
Cómo lo resolvemos
- Eliminamos arañazos, polvo, manchas y marcas de dobleces.
- Corregimos la perspectiva y los reflejos si la foto se hizo con el móvil.
- Recuperamos la nitidez y ampliamos hasta la resolución que pide la medida final.
- Ajustamos el color: devolvemos al blanco y negro su tono neutro o corregimos el virado, sin convertir la foto en algo que no era.
- Revisamos las caras una a una para que cada persona siga siendo reconocible.
Qué recibe la imprenta
- TIFF en CMYK a la medida final, o en escala de grises si lo pides para imprimir a una tinta.
- PDF con sangrado listo para máquina.
- Un PNG para enseñar la prueba a tu cliente antes de imprimir.
Precio
Restaurar una foto cuesta 49 €, IVA aparte. Si está muy dañada (roturas, trozos que faltan) o es una composición de varias fotos, se considera trabajo complejo (89 €), y te lo confirmamos antes de empezar. Primer trabajo gratis y entrega en 48 h laborables. Ver precios.

