Por qué se pixela una imagen
- Poca resolución para la medida. Una imagen pensada para redes, de 1.080 píxeles de ancho, da para unos 9 cm a 300 ppp. Impresa en A4 o A3, cada píxel se hace visible.
- Compresión JPG. Cada vez que la imagen se guarda o se reenvía por mensajería se vuelve a comprimir, y aparecen bloques de 8 × 8 píxeles y halos alrededor de las letras.
- Capturas de pantalla. Una captura de un PDF o de una presentación tiene la resolución de la pantalla, no la del documento original.
- Ampliaciones previas. Si alguien ya la estiró antes de mandártela, tiene muchos píxeles pero ningún detalle: el tamaño en píxeles engaña.
Para comprobarlo, ábrela al 100 % o divide los píxeles entre la medida en pulgadas (cm ÷ 2,54). Si salen menos de 150 ppp en una pieza que se mira de cerca, o se ven bloques y halos, hay que tratarla.
Cómo lo resolvemos
Cada imagen llega con un defecto distinto, así que no aplicamos un filtro general:
- Quitamos los artefactos de compresión sin emborronar los bordes.
- Reconstruimos el detalle con ampliación por IA hasta la resolución de impresión.
- Rehacemos lo que no se puede recuperar: el texto con su tipografía y el logo en vectorial.
- Revisamos el resultado a mano y lo comparamos con el original para no cambiar lo que no hay que cambiar.
Qué recibe la imprenta
- La imagen a la medida y la resolución de impresión, normalmente 300 ppp en piezas que se miran de cerca.
- PDF con sangrado y TIFF en CMYK, listos para máquina.
- Una nota si alguna parte no se ha podido recuperar con seguridad, para que lo hables con tu cliente antes de imprimir.
Precio
Una foto o un cartel cuesta 49 €; si solo hay que rehacer un logo o un texto, 29 €. IVA aparte, entrega en 48 h laborables y el primer trabajo gratis. Todas las tarifas en precios.

