Por qué no basta con estirar la imagen
Para imprimir 200 cm de alto a 100 ppp hacen falta unos 7.900 píxeles; una foto enviada por WhatsApp con la calidad estándar suele quedarse en torno a 1.600 en su lado largo. Ampliarla en el programa de maquetación no añade detalle: solo agranda los píxeles y los defectos de la compresión, que en un roll-up se ven desde la otra punta de la tienda.
En gran formato también cuenta la distancia de visión. Una lona de fachada se ve a varios metros y admite menos resolución que un roll-up que el público tiene a un metro. Lo explicamos con números en la guía qué resolución necesita una lona o un roll-up.
Cómo lo resolvemos
- Calculamos lo que hace falta a partir de la medida final que nos indicas y de la distancia a la que se verá la pieza.
- Reconstruimos el detalle de bordes, texturas y caras con modelos de ampliación por IA, en lugar de interpolar píxeles. Las caras se revisan para que la persona siga siendo ella.
- Rehacemos los textos que llegan borrosos con su tipografía, porque un texto ampliado nunca queda nítido.
- Limpiamos el ruido y los bloques de la compresión JPG y preparamos el color para imprimir en CMYK.
- Si alguna zona no se puede recuperar con garantías, te avisamos antes de entregar.
Qué recibe la imprenta
- TIFF en CMYK a la resolución de impresión y a la medida final.
- PDF con sangrado, listo para mandar al RIP.
- Un PNG para que tu cliente apruebe la prueba en pantalla.
- En roll-ups y lonas, el archivo montado sobre la medida que indiques, incluido el margen extra que pida la plantilla del fabricante.
Precio
Una foto, un cartel o un roll-up cuesta 49 €, IVA aparte. Las composiciones con muchas piezas o las imágenes muy dañadas son trabajo complejo (89 €), siempre confirmado antes de empezar. El primer trabajo es gratis y la entrega es en 48 h laborables. Ver todas las tarifas.

